Expansión de los productos chinos

Uno de los ejemplos más claros sobre la creciente expansión del mercado chino, es sin duda el sector de la telefonía y la electrónica. Una gran parte de los dispositivos que se comercializan en Europa provienen de China. Esto se debe a un creciente interés en mejorar los productos y ganar posiciones para poder competir en mayor número de mercado.

El éxito se debe a unos precios realmente competitivos, pero, sobre todo, y en gran parte de eso se debe su gran avance en los últimos años, es la gran calidad de sus terminales. Así hoy es más que habitual ver como nuestro vecino el mismo que antes decía “si está hecho en China no vale nada”, ahora luce orgulloso y te relata las diversas virtudes de su nuevo Xiaomi.  

Esto ha llevado a que algunas marcas de teléfonos chinos se hayan situado a la cabeza de las listas de ventas del mercado europeo y en contrapartida, y de mayor repercusión para los proveedores chinos, ha quedado demostrado que los productos de china continental pueden luchar y ganar la batalla tanto en precio como en calidad.

El Gobierno como foco central de esta mejora

Gran parte del reciente éxito de las compañías chinas viene sustentado por las mejoras de calidad que se han impulsado desde el gobierno. Uno de los principales objetivos, es situarse como la potencia mundial en manufacturación de productos, pero respetando pilares tan importantes actualmente como la eficiencia ecológica o la protección de la naturaleza. Se trata, simple y llanamente, de hacer de sus productos un sinónimo de calidad y respecto al medioambiente.

El plan se sustenta en el abastecimiento de componentes entre proveedores del país para crear una red estable de comercio a la par que se aumenta la calidad de los productos con lo que se consigue luchar con el resto de los países.

La calidad pilar central de la revolución

Siguiendo los pasos, que un día tomará su vecino, Japón, China ha decidido eliminar de raíz su fama de productos de mala calidad, eliminando el fantasma que tanto tiempo le ha perseguido, que no era otro que el de productos a muy bajo precio, pero de poquísima calidad

Para ello ha centrado sus esfuerzos en conseguir una gran calidad de sus productos, lo cual han llevado a cabo, tanto reduciendo el número de productos defectuosos que fabrican como poniendo un mayor interés y esfuerzo en el proceso de fabricación lo que implica una mayor fase de planificación del producto pero que posteriormente se va a ver recompensada con un mayor número de ventas a un precio mayor.

Otra forma en la cual se está produciendo la revolución es con la automatización de los procesos, y la robotización de las fábricas. Con lo cual, se está reducción el número de productos defectuosos y a la vez se ha visto aumentada su capacidad de producción.

 

 

 

 

 

 

 

Motivos por los cuales algunos importadores aún siguen recibiendo productos de baja calidad

  1. El importador al querer obtener al precio más bajo directamente obliga a una reducción de la calidad.

Si bien es algo lógico que los importadores busquen el mejor precio posible, la clave residen en negociar el precio pero sin sacrificar la calidad del producto, siendo conscientes cuando debemos de dar la negociación por terminada y aceptar el precio del proveedor.

Sin muchos rodeos, está claro que una reducción en el precio tiene casi siempre como contrapartida una reducción de la calidad de los materiales y de los acabados de estos. La mejor recomendación que podemos dar en este punto a todo aquel que decida iniciar una importación a China es que la negociación del precio nunca debe afectar a la calidad y no podemos pretender conseguir los mejores productos pagando por ellos precios mucho más bajos del coste de producción. Es un probablemente un tópico muy utilizado pero la calidad se paga.

2. Ausencia de especificaciones por parte del importador

A todos nos molesta que no nos den las instrucciones claras para poder realizar nuestra tarea como nos gustaría. La principal consecuencia probablemente no sean los esperados por quien le dio la orden. Pues llevando esto a la importación, si nosotros como importadores no establecemos claramente las especificaciones del producto que queremos y lo único que aportamos son ideas vagas e inconexas, muy probablemente los resultados serán desastrosos.

Los resultados pueden ser de un producto incorrecto hasta un producto que aún siendo el “correcto” no esté realizado de la manera deseada o con defectos de calidad.

Nosotros somos los responsables, de darle claramente al proveedor las especificaciones del producto que deseamos.

Vamos a aportar algunos consejos para evitar todos estos problemas:

  • Mantenga relación directa el personal de control de calidad, con esto evita posibles confusiones, que se producen cuando delegamos ésta labor en un intermediario.
  • Elaborar una lista de verificación de control de calidad. Esta nos sirve a la vez como guía para la fabricación del producto y a la vez servirá para que cualquier personal de control puede inspeccionar el producto.
  • Llevar a cabo una comunicación fluida con el proveedor en la cual, éste nos pueda presentar todas las dudas que se le planteen a la hora de elaborar nuestro producto y así puedan ser solventadas.

3. No realizar un control de calidad adecuado

Si bien son varios los motivos de una baja calidad de los productos chinos, una de las razones que más se repite es la recepción de un producto de baja calidad por no haber llevado a cabo un control de calidad previo al envío.

Otro error común, es delegar esta tarea por completo en el personal de la fabrica china. Lo motivos por los cuales no deberíamos confiar solamente en su criterio son los siguientes:

  • Limitaciones claras a la hora de encontrar errores en sus propios productos. El sesgo del fabricante va a existir siempre y es nuestra labor tener en cuenta que el mismo existe.
  • Informes de poca extensión y bastante limitados en lo respectivo a la calidad
  • Falta de profesionalidad y de diligencia a la hora de resolver las incidencias que puedan acaecer en la fabricación del producto.

Llevar a cabo una inspección complementaria a la realizada por la propia fábrica a la hora de realizar una importación es sin duda una de las mejores formas de identificar posibles problemas y atajar estos, pues una vez que su producto sea enviado, en la mayoría de las ocasiones, encontraremos muchos más inconvenientes.

Conclusiones

Hoy en día, las fábricas chinas realizan tanto productos de 1ª calidad como productos de baja calidad. Gran parte del éxito a la hora de encontrar el mejor producto dependerá de nosotros, tanto a la hora de encontrar el proveedor adecuado como en el momento crucial de realizar la negociación.

El factor precio, es sin duda un punto muy relevante a tener en cuenta, puesto que si nos empeñamos en obtener el precio más bajo el proveedor deberá reducir la calidad del producto para poder mantener su margen de beneficios.

Lo más conveniente es dejar claro el resultado que esperamos y proporcionar todos los datos que permitan al productor realizar el mismo.

Por todo lo visto, podemos concluir que el tópico la calidad hay que pagarla, no es tanto un tópico sino una gran verdad y que se puede aplicar al mercado chino si lugar a dudas.