¿Reemplazo de la fabricación en China?

Los fabricantes de China se han visto muy afectados en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Las líneas de producción se están trasladando gradualmente a otros países fabricantes para evitar los aranceles aplicados a los productos fabricados en China. El mundo está esperando ver qué país asiático puede reemplazar a China y ser el próximo taller del mundo.

Pero, ¿Es posible que algún país en desarrollo de Asia acepte este trabajo? La respuesta, al menos por el momento, podría ser no. Un informe reciente de Bloomberg, nos ha revelado que ninguna nación puede reproducir el éxito de China en cuanto a fabricación. Sin embargo, esos países asiáticos se están convirtiendo en “mini-Chinas”.

Países como Vietnam, India o Indonesia, están tratando de aprovechar sus ventajas para desarrollarse y avanzar rápidamente. Pero han quedado atrapados por problemas estructurales, como infraestructura inadecuada o inestabilidad política. 

Actualmente, ninguna economía tiene los medios para ponerse en el lugar de China. Muchos tienen una ventaja de mano de obra barata, pero a excepción de India, todos carecen de la escala de China. Además, todos enfrentan desafíos en otros aspectos relativos a la competitividad.

Las ventajas de China en la fabricación son difíciles de superar.

¿Qué ha hecho de China para convertirse en el taller más grande y exitoso del mundo?

Lo primero que determina la posición de China es su enorme superficie terrestre y su gigantesca población. China, es el cuarto país más grande del mundo, con una masa total de tierra de 9.597 millones de km². Además, China es la más poblada, con una población de aproximadamente 1.386 mil millones. Como resultado, encontramos que China tiene una fuerza laboral cuantiosa, que forma la base de su industria de fabricantes industriales masivos. 

De igual forma, China tiene una red de infraestructura realmente avanzada. China ocupó el puesto número 26 en el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial en 2018. La cifra de China es mucho más alta que la de los países manufactureros del sudeste asiático, y esto es una realidad.

Para los importadores, una red de infraestructura logística confiable es de vital importancia, ya que tienen que enviar productos desde las fábricas a las manos de los clientes en todas las regiones del mundo. Con una enrevesada red de fábricas, proveedores, servicios de logística y transporte, China puede enviar las mercancías con alta eficiencia y demanda.

Los países del sudeste asiático sólo pueden ser "mini-Chinas"

Si llevas tiempo importando desde China, pero tienes pensado transladar tu producción a otro país del sudeste asiático, encontrarás difícil el adaptarte a los fabricantes que encontrarás en estos países. Debes saber que tus nuevos puntos de fabricación sólo pueden convertirse en “mini-Chinas”, en el mejor de los casos.

Algunos importadores han descubierto que la cultura laboral fuera de China es muy diferente. Tomando Vietnam como ejemplo, “Xianghu”, un fabricante chino, dijo que los trabajadores chinos son más hábiles y están dispuestos a trabajar horas extras para terminar los pedidos a tiempo. Pero en Vietnam, la gente no hará esto. 

En cuanto a la India, incluso con una gran población y un menor coste de mano de obra, el país está lejos de asumir el papel que actualmente tiene China.  Las infraestructuras deficientes, los altos costes de transacción y las viejas leyes laborales, han imposibilitado que las grandes industrias traspasan su producción a la India.

Lo mismo le ha sucedido a Indonesia. El presidente indonesio, Joko Widodo, explicó que su país no ha logrado atraer a las fábricas de China, porque los inversores siguen desconfiando de las engorrosas normas locales, algo que estamos viendo que sigue vigente a día de hoy. 

Por otro lado, y no por ello menos importante, las nuevas tecnologías están cambiando la naturaleza de la producción y los suministros globales. Esto, provoca que, “convertirse en China”, sea aún más difícil para los países en desarrollo de Asia. 

La mayor plataforma de comercio electrónico en China, Alibaba, ahora está protegiendo las propiedades intelectuales de las marcas mediante blockchain. Esto, provoca que la fabricación en China sea más segura que en otros países del sudeste asiático.

Conclusiones en relación a la actual posición de china como “fábrica del mundo”

China sigue siendo el destino para la mayoría de proyectos de fabricación, al menos, para el futuro próximo. Esto, se debe principalmente a su gran número relativamente alto de trabajadores técnicos cualificados, bajos costes de producción y la infraestructura de entrega y cadena de suministro que actualmente existe.

Sin embargo, aunque países como Vietnam, Tailandia, Camboya o India, aún no estén listos para competir directamente con China, podrán competir en categorías de fabricación de nicho. La clave para importar con éxito productos de estos países radica en identificar las fortalezas centrales de industrias concretas en las que sí tengan más potencial.